

“La primera ermita se construyó en 1837, en el paraje que se denominaba San Pedro de la Calabaza.
“La primera ermita se construyó en 1837, en el paraje que se denominaba San Pedro de la Calabaza.
“Eclipse de soleil en pleine lune”.1907, Méliès.
"No hizo más que esperarla: la besó y durmió al llegar y trazó un círculo de baba con un medical style. Y no dejó que nunca más sufriera: Sissí murió de hambre y vanidad... amar, amar y tuvo muerte lenta..."
"Sasha y Sissi y el Círculo de Baba", Fito Páez del disco "El amor después del amor".
Cuenta el mito que el Sapo vivía preocupado por la Serpiente. Mientras esta se moviera libremente, el Sapo, caería siempre vencido frente a ella. El Sapo echó mano de un recurso mágico, que funcionó de un modo desbastador. Hizo salir de su boca una baba con la que fue encerrando a la Serpiente en un círculo. Cada vez que la Serpiente intentaba pasar el borde, el Sapo escupía más baba, y la Serpiente, literalmente, rebotó siempre contra ese límite. Una vez encerrada ahí, se acomodó a vivir dentro del círculo que el Sapo le trazó.El final de la historia es siempre el mismo: la Serpiente, representante de lo nuevo, muere dentro del círculo que el Sapo, representante de lo viejo, le traza con su boca.Los mitos enseñan a través de narraciones que se mantienen en el tiempo porque contienen la misma estructura que la psiquis humana. Esta imagen tan fuerte y estructural que aparece representada en el mito del Sapo y la Serpiente es la misma que nos constituye como humanos.Para que alguien nazca, es preciso darle un lugar. Primero se le da un lugar de pensamiento, luego en la familia, en el espacio físico, en la sociedad. Se le da un nombre y se va construyendo en el una forma de pensar, una estructura.Un círculo donde habitar y dentro del cual moverse. Así va aprendiendo de Otro como es el mundo, lo que está bien y lo que está mal, lo que se debe y lo que no se debe, y fundamentalmente lo que se puede y lo que no se puede.Va aprendiendo como debe ser, como debe Ser para ser aceptado en el mundo de ese Otro. Para ocupar, en definitiva, lo que se nombra como Objeto de deseo del Otro.En épocas de crisis, como la actual, para la mayoría de las personas no es fácil atraer lo necesario al círculo. Y en este sentido la crisis aparece encarnando el doble significado que le dan los chinos a esta palabra: peligro y oportunidad. Peligro de que si nos quedamos dentro de los círculos que nos han trazado en muchos casos no podremos sobrevivir. Oportunidad en el sentido de que la crisis nos obliga a intentar salir del círculo, ampliar nuestro mundo y crear espacios propios... Pero para eso hay que desafiar al Sapo.Es bueno preguntarse dónde se oculta el sapo, ya que desde allí teje el círculo de baba en el que quedamos atrapados sin saberlo:Está en las creencias que creemos; en las creencias que nos frenan; en las creencias que desconocemos que creemos; en los mensajes de Otro que creemos propios; y en las construcciones mentales antiguas, inconscientes, que dirigen nuestra realidad actual, en todos los ámbitos de nuestra vida.
Lic. Elina Duprat
Hace unos días descubrí que no soy la única que todavía entona esta canción con la misma devoción con la que lo hacia cuando tenia 15 o 16. Escuché a dos amigas cantándola y recordé aquellos años en los que por supuesto nuestra silueta no se dibujaba en la cama de nadie, ni sabíamos al día siguiente lo que haríamos y por supuesto no confesábamos ni una pena. Intuíamos amores cargados de promesas, nuestros olores llenando las soledades de alguno y el día en que escucharíamos el temido: ¿te quedaras? Hoy seguimos sin hablar de uniones eternas, navegamos entre nuestras violencias y ternuras, y aunque nos resulta más difícil entregarnos cual si solo hubiera aun día para amar, seguimos intentándolo. Algo nos dice que no existen los jamases y que, aunque no somos prefectas, nos acercamos a lo que alguna vez soñamos. Simplemente crecimos y cambiamos príncipes azules por trovadores y, algunas veces, por los hombres a los que amamos.