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sábado, 28 de abril de 2012

"Woman in rose hat NYC, 1966" Diane Arbus.




"La fotografia es un secreto que habla de un secreto. Cuanto más te dice, menos te enteras" Diane Arbus.

jueves, 18 de noviembre de 2010

Hoja postrera

Esta foto fue tomada del blog Cosas de Jota.

Fragmento de "La ruta de su evasión"
de Yolanda Oreamuno


"Siempre queda en algún árbol una hoja postrera, prendida a la rama por un milagro de resistencia inexplicable, y todas las mañanas, al pasar, formulamos una despedida porque tememos no encontrarla allí al día siguiente. Es tan frágil su aspecto, descomedida su posición, muerto su color, que no podemos explicarnos por cuál fenómeno se mantiene en su sitio invulnerable al viento, la escarcha y el frío. Simboliza el recuerdo borroso de lo que fuera en primavera y verano el ropaje del árbol; es la manifestación única de su antigua forma; la rúbrica de su linaje, el síntoma de su especie. Pese a todo lo precario que esa hoja solitaria representa, en su humildad, en su indefensión, tiene un noble elemento de fortaleza.

Cada mañana la buscamos para comprobar en su delicado tallo o en el contorno de su cuerpecillo aterido los efectos de la intemperie, y repetimos la nostálgica despedida. Pero al verla de nuevo, inalterable y sola, nos preguntamos sobresaltados si resistirá todo el invierno allí. Tanta tenacidad anónima despierta en nosotros cierto elemento de sospecha ¿por qué resiste?, ¿irá a permanecer a pesar de todo?, ¿para qué su inmutabilidad?, y nos vamos acostumbrando a su presencia en el árbol frente a nuestra casa. Lentamente, con la familiaridad de lo inevitable, olvidamos la hoja fiel. Una mañana cualquiera ya no levantamos la cabeza para buscarla, ni nos despedimos de ella hasta nunca. Ha entrado a formar parte del paisaje inalterable, de ese paisaje permanente más allá de las estaciones y las temperaturas. Y muchos días después, casi sin pensar en ella, echamos una mirada descuidada que nos revela su ausencia. Se fue con el viento. Ya no está. Se fue sin despedida, sin adiós y sin lágrima. Tampoco dejó recuerdo. Simplemente se fue".

jueves, 8 de julio de 2010

Lila Downs

Aqui les dejo mi lista de canciones de Lila Downs. Suele despertarme un sentimiento de nostalgia muy particilar, sobre todo las canciones que canta en lenguas tradicionales mexicanas me recuerdan un poco a Magaly Solier cuando canta en quechua, pero es mucho más madura, más contundente, me gusta su fuerza, la pasión con la que canta y como reinventa sus tradicines.



domingo, 25 de abril de 2010

Kuàkua o mariposa en bribri.





"Mariposa. Sibö hizo a las mariposas como mujeres y mandó su espíritu a un pozo. Como vio que eran bonitas, ideo la forma de verlas bañándose. Presintió que se iba a matar a causa de ellas¸ por ello buscó al zopilote (ölö), la mosca, el armadillo bulù, el armadillo Tsawì, y también a Sula’, el artesano. Les explicó que cuando él muriera tenían que comerse todo su cuerpo y que Sula’ debía preguntar dónde estaban las partes de Sibö. Luego Sibö se fue hasta donde estaban los espíritus de las mariposas y las libélulas (tkabëwak) y allí vio muchas mujeres. La laguna era muy grande y ellas estaban en el centro, lavando ropa y lavándose el pelo. La laguna estaba en Kámuk, la casa de Bukùbulu. Como no podía acercarse por la orilla, se subió a un árbol, la rama del árbol se vino al suelo y Sibö cayó de golpe y se reventó. Todos los animales vinieron y se comieron diferentes partes del cuerpo: el zopilote se comió el ojo izquierdo, el rey del zopilote (ölöbulo) se comió el ojo derecho; tsawi’, el hígado; bulùr el corazón; las moscas, la sangre. Sula’ recogió cuidadosamente la carne, limpió los huesos y los unió; luego le preguntó al cuerpo dónde estaba cada una de sus partes y este se movía señalando al animal que se la había comido. Entonces Sula’ obligó a cada uno a vomitar el órgano. El padre de Sibö (Sibókomo) le dijo a Sulá que lo soplara y lo limpiara con agua del río. Así Sibö revivió, pero se enojó mucho con las mujeres, por eso las cogió, las rego por el aire y ellas se fueron convertidas en mariposas hasta su lugar de origen." VINC3-87.

Carla Victoria Jara Murillo, Ali García
y Carlos Avendaño.

"Specimens" es una instalación
de Elsa Mora sobre mujeres y su obra.
Aquí pueden visitar su blog.

viernes, 19 de marzo de 2010

Elogio de la mujer brava

Este artículo me lo envió una amiga esta mañana. Lo publicó Hector Abad en el 2005, creo que es una buena refrexión para quienes ya hace 5 años sabíamos que ser diferentes no nos hacia ni menos buenas ni más malas sino simplemente diferentes... ¡y orgullosas de serlo!

La foto la tomé de aquí.

Estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Por: Héctor Abad

A los hombres machistas, que somos como el 96 por ciento de la población masculina, nos molestan las mujeres de carácter áspero, duro, decidido. Tenemos palabras denigrantes para designarlas: arpías, brujas, viejas, traumadas, solteronas, amargadas, marimachas, etc. En realidad, les tenemos miedo y no vemos la hora de hacerles pagar muy caro su desafío al poder masculino que hasta hace poco habíamos detentado sin cuestionamientos. A esos machistas incorregibles que somos, machistas ancestrales por cultura y por herencia, nos molestan instintivamente esas fieras que en vez de someterse a nuestra voluntad, atacan y se defienden.

La hembra con la que soñamos, un sueño moldeado por siglos de prepotencia y por genes de bestias (todavía infrahumanos), consiste en una pareja joven y mansa, dulce y sumisa, siempre con una sonrisa de condescendencia en la boca. Una mujer bonita que no discuta, que sea simpática y diga frases amables, que jamás reclame, que abra la boca solamente para ser correcta, elogiar nuestros actos y celebrarnos bobadas. Que use las manos para la caricia, para tener la casa impecable, hacer buenos platos, servir bien los tragos y acomodar las flores en floreros. Este ideal, que las revistas de moda nos confirman, puede identificarse con una especie de modelito de las que salen por televisión, al final de los noticieros, siempre a un milímetro de quedar en bola, con curvas increíbles (te mandan besos y abrazos, aunque no te conozcan), siempre a tu entera disposición, en apariencia como si nos dijeran "no más usted me avisa y yo le abro las piernas", siempre como dispuestas a un vertiginoso desahogo de líquidos seminales, entre gritos ridículos del hombre (no de ellas, que requieren más tiempo y se quedan a medias).

A los machistas jóvenes y viejos nos ponen en jaque estas nuevas mujeres, las mujeres de verdad, las que no se someten y protestan y por eso seguimos soñando, más bien, con jovencitas perfectas que lo den fácil y no pongan problema. Porque estas mujeres nuevas exigen, piden, dan, se meten, regañan, contradicen, hablan y sólo se desnudan si les da la gana. Estas mujeres nuevas no se dejan dar órdenes, ni podemos dejarlas plantadas, o tiradas, o arrinconadas, en silencio y de ser posible en roles subordinados y en puestos subalternos. Las mujeres nuevas estudian más, saben más, tienen más disciplina, más iniciativa y quizá por eso mismo les queda más difícil conseguir pareja, pues todos los machistas les tememos.

Pero estas nuevas mujeres, si uno logra amarrar y poner bajo control al burro machista que llevamos dentro, son las mejores parejas. Ni siquiera tenemos que mantenerlas, pues ellas no lo permitirían porque saben que ese fue siempre el origen de nuestro dominio. Ellas ya no se dejan mantener, que es otra manera de comprarlas, porque saben que ahí -y en la fuerza bruta- ha radicado el poder de nosotros los machos durante milenios. Si las llegamos a conocer, si logramos soportar que nos corrijan, que nos refuten las ideas, nos señalen los errores que no queremos ver y nos desinflen la vanidad a punta de alfileres, nos daremos cuenta de que esa nueva paridad es agradable, porque vuelve posible una relación entre iguales, en la que nadie manda ni es mandado. Como trabajan tanto como nosotros (o más) entonces ellas también se declaran hartas por la noche y de mal humor, y lo más grave, sin ganas de cocinar.. Al principio nos dará rabia, ya no las veremos tan buenas y abnegadas como nuestras santas madres, pero son mejores, precisamente porque son menos santas (las santas santifican) y tienen todo el derecho de no serlo.

Envejecen, como nosotros, y ya no tienen piel ni senos de veinteañeras (mirémonos el pecho también nosotros y los pies, las mejillas, los poquísimos pelos), las hormonas les dan ciclos de euforia y mal genio, pero son sabias para vivir y para amar y si alguna vez en la vida se necesita un consejo sensato (se necesita siempre, a diario), o una estrategia útil en el trabajo, o una maniobra acertada para ser más felices, ellas te lo darán, no las peladitas de piel y tetas perfectas, aunque estas sean la delicia con la que soñamos, un sueño que cuando se realiza ya ni sabemos qué hacer con todo eso.

Los varones machistas, somos animalitos todavía y es inútil pedir que dejemos de mirar a las muchachitas perfectas. Los ojos se nos van tras ellas, tras las curvas, porque llevamos por dentro un programa tozudo que hacia allá nos impulsa, como autómatas. Pero si logramos usar también esa herencia reciente, el córtex cerebral, si somos más sensatos y racionales, si nos volvemos más humanos y menos primitivos, nos daremos cuenta de que esas mujeres nuevas, esas mujeres bravas que exigen, trabajan, producen, joden y protestan, son las más desafiantes y por eso mismo las más estimulantes, las más entretenidas, las únicas con quienes se puede establecer una relación duradera, porque está basada en algo más que en abracitos y besos, o en coitos precipitados seguidos de tristeza. Esas mujeres nos dan ideas, amistad, pasiones y curiosidad por lo que vale la pena, ¡sed de vida larga y de conocimiento!

miércoles, 3 de marzo de 2010

¡Presidenta, por favor!



Sí…, alguna gente insiste en que se debe usar “presidente”, pero en el diccionario Panhispánico de dudas, se dice que se puede utilizar presidenta, pues es de uso común en algunos países…

Es lo que siempre hemos dicho, a fuerza del uso repetitivo y de costumbre, el idioma va cambiando, pues la lengua es algo que vive: nacen nuevos conceptos (por uso frecuente) y mueren otros (por desuso)!

Además se trata de una oportunidad que no podemos dejar pasar! Sería el colmo que por primera vez tengamos una presidenta y le digamos presidente! Tiene un papel reivindicativo e ideológico, es posicionar y visibilizar lo que las mujeres hacemos y aportamos a esta sociedad, que dicho sea de paso nos cuesta mucho!

Hasta tenemos que “defender” el poder usar el término presidenta, que ya está aceptado por la Real Academia….

Los tiempos cambian, las mujeres ahora ocupamos puestos, posiciones y realizamos tareas que antes ni se imaginaban que una “dama” pudiera hacer: mecánica, doctora, abogada… (por cierto, por primera vez en la historia de Tiquicia, hay una mujer ocupando la presidencia del Colegio de “Abogados” y en la prensa han salido varias comunicaciones que dicen : Colegio de Abogados y Abogadas…. Podría decirse también Colegio de Profesionales en Abogacía o Colegio de Abogacía, o Colegio de Licenciatura en Derecho, qué se yo…? Es cuestión de utilizar lenguaje inclusivo….. a pesar de las resistencias y muchas veces de las propias mujeres, porque el Patriarcado es así, nosotras también fuimos socializadas en él, con sus mandatos y deberes.

¡Lo importante es darse cuenta y cambiar!

Saludos!

MSc. Vera Aguilar Cruz
ATL en Género
Proyecto FOMUDE



Estamos de acuero Vera, estamos de cuerdo. Los créditos de la foto estan aquí.

domingo, 21 de febrero de 2010

Sigue hablando en quechua Magaly



Mientras buscaba las letras en españól de las canciones del disco Warmi (mujer) de Magaly Solier, encontré este comentario.

"...sigue hablando en quechua Magaly Solier y no traduscas nada... deja que cada uno, si se siente orgulloso peruano que aprenda su lengua milenaria... los mensajes y tus comentarios en quechua seran para los predilectos quechua parlante..."

Sigue, sigue hablando y cantando en quechua.

sábado, 13 de febrero de 2010

Anaïs Nin contándose a sí misma


El retrato es de John Pearson.


“Yo soy todas las mujeres de mis novelas, pero además soy otra mujer que no aparece en ellas. He tenido que escribir. He tenido que escribir sesenta volúmenes de mi diario, hasta este momento, para poder contar algo en mi vida. Al igual que Oscar Wilde, en mi obra sólo puedo volcar mi arte, y en mi vida, mi genio. Mi vida es imposible contarla. Cambio con el transcurso de los días, cambian mis designios, mis conceptos, mis interpretaciones. Soy una serie de estados de ánimo y de sensaciones. Interpreto un millar de papeles. Y lloro cuando descubro que otros los interpretan por mí. Desconozco mi yo verdadero. Mi obra es meramente un extracto de esa vasta y profunda aventura. Creo un mito y una leyenda, una mentira, un cuento de hadas, un mundo mágico, y al propio tiempo creo otro universo que se desmorona diariamente y me hace que me sienta como si siguiese los pasos de Virginia Woolf. He intentado no ser neurótica ni romántica ni destructiva sino, quizá, todas y cada una de esas cosas disfrazadas.

Es imposible que me hagan un retrato a causa de mi movilidad. No soy fotogénica a causa de mi movilidad. La paz, la serenidad y la integración son algo desconocido para mí. Mi clima habitual es la ansiedad. Escribo del mismo modo que respiro, de una manera natural, fluida, espontánea, bajo el impulso de un aluvión que me desborda, pero no como un sustituto de la vida. Me interesan más los seres humanos que la literatura; tengo más interés en hacer el amor que en escribir; me interesa más vivir que emborronar papeles. Me interesa más llegar a ser una obra de arte que crearla. Soy más interesante que lo que escribo. En relación con las demás cosas, yo estoy mejor dotada. No confío en mí misma y, en cambio, tengo una gran confianza en los demás. El amor me es más necesario que los alimentos. Incurro en deslices y errores, y a menudo desearía estar muerta. Al salir del fuego es probablemente cuando adquiero una apariencia más diáfana. Siempre penetro en el fuego y, al salir de él, estoy mucho más viva. (…)

Escribí, viví y amé como Don Quijote, y el día de mi muerte diré: “Disculpadme, todo fue un sueño”. Y entonces, ojalá encuentre a alguien que me replique: “No lo creas; todo fue verdadero, absolutamente verdadero”.

(En “Introducción” de AFRODISIACO, textos eróticos de Anaïs Nin, con ilustraciones de John Boyce, publicado por Aymá Editora en 1979. Traducción de Jordi Arbonès)

martes, 2 de febrero de 2010

No soy tu media naranja, ni tu media azúl... soy entera.


Me gusta mucho el trabajo de Alejandra Rotondi. Visiten su blog aquí.

domingo, 13 de diciembre de 2009

Cosas de Mujeres





Estos son el trailer y la animación de un corto de Alejandra Rotondi y Lorena Mendez. Espero que los disfruten tanto como yo.

domingo, 29 de noviembre de 2009

Propaganda de guerra

"All the day long,
Whether rain or shine
She’s a part of the assembly line.
She’s making history,
Working for victory
Rosie the Riveter."



Así nacen los íconos culturales, les presento a "Rosie the Riveter". La primera es ilustración es de Norman Rockwell y la segunda de Howard Miller. El vídeo, narra la hitoria del surgimientod del personaje y tiene fotografías de época muy interesantes.


domingo, 22 de noviembre de 2009

¿Qué quiere la mujer?

Que alguien más le ponga eneldo al pescado.


Las mujeres cocinamos el día en que se nos muere el marido, como hizo mi abuela, tajadeando cebolla y asfixiando las lágrimas en el borde del hombro, echándole sal a la cólera de su sopa, no solo por el marido, sino quizás por la vida que tuvo que dedicar a ese marido y que de alguna forma se llevaba también con él en esa caja forrada que pusieron en el centro de la sala.
Las mujeres le hacemos nuestra pequeña trampa a la muerte, por ejemplo, trayendo al mundo niños a los que insistimos en nutrir con potajes de verdura y puré de bananito, a los que cepillamos los dientes con devoción frenética, sabiendo premonitorias, como sabemos, todo lo que esos dientes habrán de morder, todo lo que saldrá de esas bocas para que un día ya no haya más rabia que echarle a la sopa.
Las mujeres hacemos cuentas, cambiamos compresas, firmamos documentos, bañamos ancianos, vendemos llaveros, flores, empanadas; atizamos la leña, nos pintamos las uñas para luego estrechar una mano con no menos energía, queremos ganar la mejor nota, el mejor sueldo, sin olvidar por eso el retintín de la tos pequeñita del otro cuarto, cargando bolsas con los tacones altos, sacando el perro, metiendo el perro, recibiendo en el hombro el océano atlántico del llanto de la mejor amiga, acelerando para que no nos insulten sin dejar por eso de vigilar con el límite del ojo al peatón que cruza y al bebé que va a bordo.
Las mujeres somos mujeres y a veces, cuando las circunstancias lo exigen, somos hombres y vivimos pasando examen, demostrando que podemos todo lo que podemos, cambiando la llanta sin ensuciarnos el vestido, disimulando la ausencia del padre en la fiesta de cumpleaños, haciendo magia negra con el presupuesto.
Las mujeres queremos ser queridas con canas o con varias tallas extra, como son queridos los varones. Queremos ser queridas no a pesar de nuestros logros, sino gracias a nuestros logros. Queremos tener ocio, tener tiempo, tener sueño y poder decir ‘me duermo’. Tener dinero y escoger cómo gastarlo. Enfermarnos sin que se derrumbe el universo conocido. Ser cuidadas y queridas como quisimos y cuidamos.
Las mujeres queremos seducir sin ser atropelladas, cortejar sin generar pánico, amar y recibir de vuelta un amor de idénticas dimensiones. Queremos que alguien más saque el perro.
Y la basura. Y condimente el pescado con eneldo. Y cure la tos. Y de paso que se ponga perfume. También tenemos nariz.
Las mujeres tenemos un Día. Está genial, de acuerdo. Pero lo que queremos es trescientos sesenta y cinco.

martes, 17 de noviembre de 2009

Ho'oponopono



"Lo siento. Por favor perdóname. Gracias. Te amo."

Un mantra obsequio, desde el corazón, de mis mis brujas favoritas.
Námaste señoras, námaste.









lunes, 12 de octubre de 2009

Matemática y género

"Las diferencias de género en el rendimiento matemático se deben a razones culturales, no biológicas." Leer texto completo y créditos de la ilustración aquí.

Como tantas otras diferencias que no podemos achacarle a la biologia.







sábado, 3 de octubre de 2009

...y seguí cantando.

domingo, 27 de septiembre de 2009

sábado, 26 de septiembre de 2009

The Last Sitting








Estas son algunas de mis fotografías preferidas de Marilyn Monroe. Son del fotógrafo Bert Stern y pertenecen a la última sesión de fotografias que hizo unas semanas antes de su muerte. Sobre todo me gustan las de las flores, en las que se ve la herida en su vientre, es un hermoso discurso entre la imperfección, la vulnerabilidad y belleza.


miércoles, 1 de julio de 2009

Mariposas Amarillas


"Eran las mariposas. Meme las vio, como si hubieran nacido de pronto en la luz, y el corazón le dio un vuelco."
"Cien años de soledad", G.G. Márquez.
La foto es de aquí.

¿Por que las estarás viendo Terci? ¿Qué pasiones de otros tiempos te estarán revoloteando por la cabecita?

viernes, 20 de marzo de 2009

The golden age of advertising

The bow on every Bali bra is sweet strategy that brings glory to the bosom.
Every Bali has a bow and so do girls who wear them.
The nicest stores have Bali.
Bali Brassiere Company, Inc., 393 Fifth Ave., New York, 16.

Lo encontre aquí.

viernes, 13 de marzo de 2009

Jacaranda

Créditos de la foto aquí.

"Así que ensayo mi nueva conjugación: Una siente, una piensa, una dice, una quiere, una se incomoda, una se atreve, una se une, una se atribula, una se consiente, una se enamora, una se encoleriza, una se lastima, una se levanta, una se enferma, una se devasta, una se asombra, una se acostumbra, una cambia, una sonríe, una se divierte, una escribe.
Una, una, una, una, una, una.
Una se vuelve, si quiere, a media tarde, jacaranda."
Angeles Mastretta.
Ver el texto completo aquí.